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El declive de la agricultura en Puerto Rico

By   /  17 Junio, 2016  /  No Comments

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Por: Luis Caldera Ortiz

Por muchas décadas, la agricultura en nuestra Isla representó el mayor ingreso económico de la población. A principios del siglo XX, el comercio y las industrias, giraban en torno a los productos cosechados en nuestras tierras.  Entre la década del 1910 al 1950, los principales cultivo lo era la caña de azúcar, el tabaco y el café, las industrias asociada a estos renglones, fomentaban una gran cantidad de empleo. A partir de la década del 1960, los números de producción de los principales productos empezaron a mermar drásticamente. En lo 90, los registro del Departamento de Agricultura nos indican que los cultivos en cuerdas se habían reducido en 500% en comparación con las décadas del 1910 al 1950. En la actualidad, fuera de los municipios costeros de salinas, Santa Isabel, Juana Díaz, Guanica y Lajas, la siembra en los campos es una en extinción. Conllevando a que el sobre 80% de los alimentos sean importados del exterior.

Luego de este resumen histórico, nos lleva a la siguiente pregunta ¿Qué sucedió para que el auge de la agricultura se cayera al piso y hoy en día este campo es inexistente? La contestación a esta pregunta se debió a varios factores que interactuaron entre sí a través de las décadas del 1960 hasta el 1990. Posiblemente, el principal factor a que conllevó a que a largo plazo desapareciera la agricultura del campo y que se perdiera la costumbre de sembrar, lo fue el éxodo de gente joven hacia zonas urbanas y al exterior en búsqueda de mejor calidad de trabajo y sueldo. Esto se dio gracias al plan de Fomento Industrial llamado Manos a la Obra. A largo plazo cuando las fabricas se marcharon, le gente se quedó viviendo en los lugares urbanos, con el pasar del tiempo una cantidad de los descendientes de estas personas pasaron a vivir en los residenciales públicos.

El segundo factor de importancia lo fue la llegada de productos más baratos del exterior en comparación a los cultivados localmente. A modo de ejemplo las fábricas de cigarros y cigarrillos empezaron traer hojas de tabaco de Centro y Sur América. Esto representó competencia desleal para los cosecheros locales y eso llevó al punto de dejar ese cultivo.  El tercer factor es que las condiciones de terrenos escarpado y de montaña, hizo que los agricultores pobres no pudiesen competir con los cosecheros que estaban ubicado en los valles llanos. El cuarto factor fue el pésimo sistema de mercadeo, invadido desde el principio del siglo XX por intermediarios usureros que compraban la cosecha a bajo costo para así venderla a gran valor en el mercado.

El quinto factor fue las pobres vías de comunicación que aun existían entre los campos y los centros urbanos entre las décadas del 1960 al 1990. El sexto factor fue que la gente mayor y por ende la que sembraba y cultivaba, se fueron muriendo, con ellos la tradición de sembrar y trabajar fuerte. El séptimo factor fue la misma resistencia de los propios viejos agricultores a dejar de cosechar los cultivos tradicionales y no optar por otras siembras. El octavo y último factor, fue que al crecer la población, se vio necesitada la creación de productos en masa, el medio para lograr eso fue la genética de las propias plantas de cultivo tradicional. Estas técnicas resultaron ser costosísimas para aquellos que aspiraban a entrar al mercado, eso llevó a que llegaran compañías de Estados Unidos como Monsanto a acaparar el mercado.

En resumidas cuentas todos estos factores intervinieron para que la economía más antigua de la Isla desapareciera en medio siglo. Lo más preocupante de todo esto, es que una sociedad que no produce su propia comida, tiene la posibilidad de desaparecer en un futuro. Está en nosotros los puertorriqueños en volver reactivar lo que en un pasado representó, el principal ingreso económico de nuestros antepasados. La historia es el mejor vínculo para crear soluciones viables hacia el futuro.

 

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About the author

Ferdinand G. Aponte Rivera es un joven periodista que cuenta con 6 años de experiencia dentro del campo de los medios de comunicación. Laboro en emisoras de radio, medios digitales entre otros. Actualmente dirige el Periódico El Imparcial de Puerto Rico.

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